jueves, 11 de noviembre de 2010

Episodio: El camote


Es terminantemente imposible cosechar el camote sin rajarlo. Con bieldo, con pala, con palita, con las manos (ya agrietadas de desyerbar). Es netamente improbable. O clavás dónde está o cuando lo buscás lo rayas o cuando intetás sacarlo; por más amor que le pongas, se parte. Cada más mínimo gesto fue con amor... aunque a veces maldije, pero no al camote, sino mi inoperancia al sacarlo. La sensación es peor que cuando intentás sacar un yuyo y se te rompe/corta la raíz
¿Cómo puede ser? ¿Acaso no soy capaz? Me pregunto si hay alguien capaz.

1 comentario:

  1. acuerdate del camote que sacó don Romualdo, ya de noche y enteritos, ke te crees ke se aprende en un día??cada uno con lo suyo como muy bien dice don Toño...

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